Encuentros adultos infieles en otro país

¿No sabes si tus encuentros son infieles?

encuentros adultos infielesUn viaje entre amigos, o entre amigas puede ser una fuente de encuentros aunque la idea no es esa.  Se ha planteado a sus parejas como un viaje de amigas. Tres días solo.  La idea  es ir de compras, dar paseos, estar solas, pasarlo bien. Ya son grandes. Comparten piso las tres. Dos estudian. Una trabaja.  Han pillado una oferta.

Cuando viajan tres chicas que tienen novio,  ellos nunca sabrán detalles concretos. A ellos se les contará generalidades. No tienen por qué saberlo todo.

En el caso de los chicos también pasa. Y más tratándose de un viaje de hombres. No se comentará la finalidad porque no hay finalidad. Disfrutar puede que sea. En el caso de ellos viajar será una ventana abierta. Una ventaja. Las novias no los verán. Tendrán por tanto la oportunidad de pasar el límite. Ver otras chicas en otro país,  una tentación sin igual.

El deseo se despertará con fuerza. Latirá. Se exhibirá en todas partes. Chicos,  podrá ver a través de vuestros ojos. Y vuestras pupilas serán de metal.

Ocurra lo que tenga que ocurrir, debéis  estar preparados.

Tener en cuenta que no os será  fácil justificar si estando con aquella otra persona de la que poco conocéis, os ocurre algo. Así que si vais  a mover  ficha  moverla bien. No vaya a ser que por una torpeza terminéis pagando más de lo debido por un encuentro adulto.

Si sois chicas y una se va con aquel otro desconocido que la ha seducido hasta besarla, las demás debéis saber a dónde fue la amiga con el amante. Así todas  quedareis más tranquilas.

Tal vez lo toméis todo como una aventura, como un sueño, como algo pasajero propio de la edad o de ese deseo de querer estar en todas partes.  Cierto pero en Barcelona quizá la situación no habría sido propicia. En Barcelona habéis salido en parejas, y aunque quizá lo hayáis pasado bien no sería lo mismo. La aventura habría tenido límites. Los tiros habrían salido por otro lado. Ligar no habría sido posible. Ligar, ligar, que era en realidad para lo que os habéis ido de viaje.

Los chicos bebieron más de la cuenta, pero ligaron todos. Se acostaron con tres chicas bielorrusas  que estaban bien en un albergue de mala muerte.  Traen recuerdos bellos de lugares visitados y un recuerdo para la novia que los echó de menos.

Las chicas vuelven agotadas. Encantadas con todo lo vivido. Con todo lo visto.  De las tres solo una ligó en plan bien. Las otras ligotearon pero no pasó de un morreo. La que ligó bien tiene un novio en Barcelona,  pero se ha quedado algo  enrollada con un chaval irlandés que hablaba bien español.  Lo tiene agregado al Whatsapp pero no quiere enrollarse. Guardará aquella experiencia de viaje como un recuerdo de juventud, un recuerdo inolvidable de sus primeros encuentros infieles. No trae regalos pero le manda emoticonos a su novio. Él no deja de escribirle. Dice  que la quiere. Ella también dice que lo quiere. Una vez en el aeropuerto, con la mochila rota a la espalda y  buscando entre la gente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation