Organizar una boda en la playa

Organizar una boda en la playa en nuestro país no es tan sencillo como parece y es que, con casi 8.000 km de costa, organizar una boda en la playa puede rondar los pensamientos de cualquier pareja. Además de ser un lugar de ensueño por su propuesta romántica y a la vez sencilla, a la vez que, al ser un sitio de la naturaleza, la gente tiene que ir de forma más natural, descalzos incluso, para poder acudir.

Las playas están abarrotadas

Pues bien, esa boda placentera que despierta tu interés en casarte, choca con lo que es la realidad, ya que aparte de ser más compleja de organizar pueden llegar a ser incluso más costosas.

Lo primero que debes plantearte en tu boda en esa playa tan bonita en la que habéis pasado tantos veranos pertenece al ayuntamiento de la localidad. Así como comprobar todos los permisos y normativas de la jurisdicción costera, dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, aunque a veces estos trámites deben de firmarse desde otros departamentos como la Delegación o Subdelegación del Gobierno.

En el municipio de esa playa te informarán, aunque no existe un plazo ordinario para adquirir esos permisos. En el caso de que la playa que has escogido sea de pública, puede llegar a acotarse para un evento privado. A veces el trámite puede tardar días, semanas e incluso meses.

También lo que es muy común que te ocurra es que haya mirones, eso no lo vas a poder evitar, por más que cierren una playa para tu boda, sigue siendo un lugar público.

Asimismo, debes saber que en la citación para la solicitud deberás comunicar sobre datos tales como la lista y detalles sobre el procedimiento de montaje de elementos a colocar como generadores, cuartos de baño, catering o cocina, medidas de seguridad, aparcamiento, aplazamientos y niveles de decibelios de la música y el griterío de la gente.

La normativa se añadirá además una tasa que varía según el espacio porque la Ley ni impide los acontecimientos privados en las costas ni los consiente, de modo que en cada distrito puede aplicar un criterio y un precio distinto.

Así que las competencias de funcionarios sumados a la poca facilidad de cesión de espacios públicos hacen que eventos privados como las bodas en España sean de mucha cantidad, pero menos de las que podrían haberse celebrado. Y es que nuestro país podría ser líder mundial de celebraciones en playas, ya que es el único país del mundo que ha sido otorgado en 2016 con la que más banderas azules cuenta en sus costas.

Una vez sepamos todo el tema de la burocracia y no nos importa meternos en esos fregados, vamos a ver cómo deberían ir nuestros invitados a nuestra boda por si nos lo preguntan cuándo les lleguen las invitaciones.

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